Amanece en Ramsgate y como cualquier día de la semana los chicos se dirigen a sus clases matinales, clases en las que abunda mas lo teórico que lo práctico ya que los chicos están aquí para mejorar su inglés y no hay mejor manera de hacerlo que hablando.

Tras sus 3 horas de clase con su correspondiente break nos dirigimos a la cantina donde repondremos fuerzas para una tarde de caminar bastante intensa ya que íbamos a ir a conocer los túneles de Ramsgate los cuales son bastante grandes y por supuesto con mucha historia. No es un camino muy largo desde la escuela hasta los túneles, unos 20 minutos caminando y así ir calentando para la visita.

La visita a los túneles no solo la hace una persona autóctona del propio Ramsgate sino alguien que también tuvo que vivir dentro de los propios túneles durante los bombardeos nazis de la segunda guerra mundial. Fueron refugio para prácticamente toda la ciudad en la que a pesar de ser bombardeados por mas de 500 bombas “solo” murieron 30 personas. La visita se hacia con casco por la propia seguridad de todos y los chavales estuvieron muy atentos tanto una breve película como durante el resto de la visita.

Una vez finalizada la actividad los dejaríamos unos minutos a los estudiantes en el centro para que hicieran algunas compras antes de ir a cenar a sus respectivas casa para volver a Churchill a su actividad nocturna. Lamentablemente la persona encargada de la “karaoke night” se puso enferma y hubo que improvisar un poco la actividad con música, una mesa de ping pong y muchas ganas de pasárselo bien.