Hello hellooo!!

Hoy, después de las divertidas clases de esta mañana y de un buen almuerzo para llenarnos de energía, nos esperaba la mágica Brighton!

Desde el momento en el que hemos pisado la ciudad, ya estábamos todos encantados. Es una ciudad pintoresca y bohemia, plagada de tiendas de artesanías, artículos antiguos y colores. Para empezar y terminar nuestra visita hemos ido por «the north laines», un par de calles llenas de estos puestos que os he comentado y de tiendas de todo tipo, muy diferentes a las que habían visto los chicos hasta ahora por Inglaterra. Hemos continuado el paseo y hemos parado en el Brighton Dome, un edificio muy largo donde se hacen conciertos, teatros, y todo tipo de actividades culturales, de camino hasta el gran Royal Pavilion, una antigua residencia real que comenzó siendo una granja que el entonces príncipe Jorge IV de Inglaterra compró porque tenía gota (y el médico le aconsejó vivir cerca del mar), y que con el tiempo se convirtió en un fabuloso edificio inspirado en el Tah Mahal. Lo cierto es que es una maravilla arquitectónica que sin duda sorprede (y más aquí, en estas tierras en las que ese estilo no se ve por ningún lado).

Brighton es pequeñita, pero tiene una playa muy grande. Desde el Pavilios hemos ido hasta la playa, y desde allí al embarcadero (pier), un lugar de lo más famoso en Brighton. Es bastante grande, y dentro tiene hasta una pequeña zona con atracciones parecidas a las de la feria. Además, tiene bares, tiendas, y recreativos, así que los chicos han tenido algo de tiempo libre para disfrutar de todas sus opciones.

A la vuelta de Brighton, hemos cenado y a las 7.30 (pm) los chicos han empezado la actividad de la noche, que hoy era DEPORTES, para la inmensa alegría de algunos de ellos 😉

Mañana nos van a enseñar otro trocito de Eastbourne, así que ya os contaremos!