¡Buenos días a todos!

Después de unos días de preparación, nervios y, sobre todo, muchas muchas ganas, ¡estamos por fin en Dublín! Aunque a penas acabamos de llegar, ya hemos tenido tiempo de hacer una visita a las calles principales y localizar las principales atracciones (por supuesto, los centros comerciales y restaurantes también).

La lluvia nos dio una tregua y nos permitió ver calles tan concurridas como Grafton Street y O’Connell Street. También conocimos The Monument of Light, conocido como The Spire. Se trata de una larga escultura de acero en forma de pico que mide nada más y nada menos que 120 metros.

También aprendimos un poco de historia sobre la capital irlandesa y descubrimos The General Post Office, que sobrevivió la rebelión de los irlandeses contra los británicos en 1916, conocida como The Easter Rising. Una prueba de ello es que, si te acercas lo suficiente, aún pueden verse los agujeros de bala en los pilares que sustentan el edificio.

Por último, antes de tener un poco de tiempo libre por la ciudad, nos acercamos al barrio de Temple Bar y, cómo no, vimos la famosa estatua de Molly Malone, toda una leyenda en la ciudad.

 

Y, por supuesto, mañana nos esperan muchas más sorpresas que os iremos contando poco a poco.

¡Hasta mañana!