Estimadas familias,

¡Hoy toca doble actualización!

¡Por hoy y ayer!

Ayer, lunes, comenzábamos la mañana con vuelta a la rutina:

A las 10.00 de la mañana teníamos nuestro meeting point, como siempre, en Trinity College; sin embargo, a diferencia de otras veces, no nos movimos a ningún otro lado, sino que nos quedamos allí para visitarlo.

Robert, estudiante de la propia Universidad, fue quien nos guío durante toda la visita por el campus; gracias a él, aprendimos que en verdad estábamos sobre un antiguo monasterio agustino donde décadas después, en el S.XVI, se convirtió en universidad, que se compone no solo de aularios, sino también de residencia para los estudiantes más veteranos, capilla, y templo de graduaciones (todas en latín, ¡dato muy curioso!. Además, fue campus para figuras tan importantes como Samuel Beckett o Oscar Wilde 🙂 ¡¡Y ahí estábamos nosotros!!

Por último, tuvimos la oportunidad de entrar en la archiconocida biblioteca. Es un lugar que desprende magia por los cuatro costados: libros de todas partes y de todos los tiempos guardan en estanterías casi casi kilométricas; posee la mayor colección de manuscritos y libros impresos de Irlanda y desde hace décadas recibe un ejemplar de todas las obras publicadas en Irlanda y Gran Bretaña, gracias a lo cual, actualmente posee más de 2 millones de libros repartidos en sus edificios. Wow!

Tras abandonar el campus, tuvimos dos horitas de free time para descansar y almorzar hasta el comienzo de las clases. Tras tres horas de conversación y gramática, acabamos el día volviendo al centro para disfrutar de otro ratito para nosotros: Sturbucks, compras, amigos, y la ciudad de Dublín, what else!

Y hoy, ¡ha sido posiblemente el día más largo de todos! También a las 10.00, nos volvimos a encontrar todos con Lorna, la activity leader nativa, quien nos llevó hasta Dublinina. Es uno de los museos más importantes de la ciudad, por encontrarse en una ubicación privilegiada en pleno corazón de la ciudad. Todo el museo cuenta con recreaciones de las escenas cotidianas a tamaño natural, capaces de transportar a los visitantes hasta otra época, ¡nos encantó!

Y, por si fuera poco, tras almorzar, y las clases, y otro rato de compras, ¡¡fuimos a bailar!! Dicen que una imagen vale más que mil palabras así que… ¡os dejo nada más y nada menos que con vídeos! Enjoy it!