Ayer fui un día especial para todos, ya que fui un primer día tanto de primeras impresiones como de primera veces de varios alumnos en subirse a un avión.

El primer encuentro entre los alumnos y los profesores conmigo fue en el aeropuerto, en el cual tuvimos que apurar tanto haciendo la facturación, como pasando por el control para llegar a nuestra puerta de embarque. Una vez que llegamos sudando y sin aliento de correr (pero a tiempo jajaja) los nervios empezaron ya que para muchos era la primera vez que se subían a un avión.

Una vez que por fin aterrizamos en Londres los nervios continuaban pero esta vez por llegar lo antes posible a Ramsgate y conocer a sus respectivas familias inglesas. Después de dos horas interminables de bus por fin llegamos a nuestro destino y como llegábamos un poco antes de lo esperado tuvimos que esperar en las oficinas centrales de Churchill House para poder ir cada uno a sus familias. La hora llegaba y cada uno nos íbamos a nuestras respectivas familias a conocerlas, cenar con ellas y descansar para afrontar un primer día en Ramsgate.