El fin de semana ya llegó y como de costumbre nos tocaron clases por la mañana, pero por la tarde, nos tocó una actividad algo más física: una caza del tesoro. Nos dividimos en distintos equipos con diferentes nacionalidades mezcladas y nos tocó realizar varias pruebas, conseguir objetos, hacernos fotos y también responder preguntas. Todas estas pruebas nos las iban dando por partes, así que cuando conseguíamos unas teníamos que volver al punto de origen a por el siguiente grupo de pruebas. Nos lo pasamos muy bien y como había premios para los primeros equipos nos pusimos muy competitivos.

El sábado nos tocó madrugar un poco más de la cuenta, pero mereció la pena porque pudimos disfrutar de un maravilloso día por el pueblo costero de Whitby. Nada más llegar visitamos la abadía semi-destruida que vigila todo el pueblo y en la que Bram Stoker se inspiró para su obra Drácula. Después bajamos atravesando el cementerio y pudimos pasear por el pueblo y disfrutar de los famosos fish and chips de nuevo. Como hacía tan buen tiempo incluso nos pudimos dar un baño.

Al acabar la tarde pusimos rumbo de nuevo a York para así poder disfrutar de una noche en casa con nuestras familias inglesas.