¡Primer día de campamento!

El autobús ha llegado a las 11 a Foz, y nada más bajar ya se notaba la alegría y las ganas. La playa, los amigos y amigas, el sol, … porque hoy, por lo menos, nos ha respetado el buen tiempo.

Hemos subido al hotel y, después de la bienvenida y las presentaciones, hemos empezado a jugar y con las actividades. Tras un montón de juegos nuevos, hemos redactado entre todos y todas, y por supuesto, en inglés, las normas que vamos a seguir durante todo el minicamp. Hemos pensado tanto en los espacios comunes, como en las habitaciones y los baños, e ideas para reciclar y malgastar menos la luz, el agua, etc.

Después de poner en común todas estas ideas y presentar los posters diseñados para recordarlo (que ahora decoran la tercera planta del albergue) hemos recibido nuestro regalo de LK: una mochila, con un cuaderno y un boli.

Finalmente hemos ido a nuestras nuevas habitaciones compartidas, hemos preparado la cama, deshecho la maleta, y bajado a comer, que ya empezaban a sonarlos las tripas. Macarrones con carne picada, pollo, ensalada y flan de postre. Riquísimo todo.

Al terminar la comida, para dejar al cuerpo hacer la digestión, hemos jugado un tranquilo, pero apasionado bingo. Y después de cantar línea y bongo, ha llegado por fin, el momento que muchos y muchas esperaban con ganas. Nos hemos dirigido a las instalaciones externas y, nos hemos dividido en dos grupos para hacer ¡paddle surf! Subidos a unas tablas enormes hemos hecho un recorrido por el río, primero un grupo y después el otro. En la espera hemos estado jugando a juegos de ingenio, y astucia, y, en el cambio de grupos, hemos aprovechado y nos hemos comido l merienda, un sándwich de nocilla y una pieza de fruta, a elegir entre plátano y manzana.

Al volver al albergue, nos hemos duchado y hemos hecho la actividad de Talking to Myself, en la que hemos hecho un repaso mental de todo el día, las actividades, las nuevas palabras y todas las emociones por las que hemos pasado. Después ¡a cenar! Sopa ensalada y tortilla. Y al terminar, nos hemos inmenso en el mundo de 20.000 leguas de viaje submarino a través de un apasionante Scape Room. El capitán Nemo nos ha dejado unas pistas y hemos tenido que seguirlas para encontrar todas las llaves, que abrían todas las cajas, que nos daban todas las claves, para conseguir todas las letras para averiguar la contraseña ¡NAUTILUS!

Ha sido un día llenito de actividades y emociones, así que, al terminar el scaperoom, ya ha tocad oírse a dormir, porque mañana nos espera otro día apasionante.

 

Os dejamos unas fotos a modo de resumen de nuestro día.

¡Muy buenas noches y un gran abrazo desde el BayCamp en Foz!